¿Estamos en una época de renacimiento del soul?

Charles Bradley, Amy Winehouse (en imagen) o James Brown son sólo algunos de los artistas que escogieron al soul como su género. Todos fallecidos, no sólo han marcado un legado, un antes y un después, sino que han impulsado al desarrollo de un ritmo que parecía haber quedado en los ya lejanos años 70.

Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Ahora mismo, estamos en un periodo de crecimiento del soul, con cantantes en español inclusive; y también vemos artistas que toman ritmos e identidades del soul para incorporarlos a sus proyectos discográficos, repitiendo el proceso que hace algo más de 1 década ocurría con el blues (pariente lejano del soul).

Ahora, analizamos las causas del renacimiento actual del soul en el mercado musical internacional.

La llegada de las reinas

Mucho han tenido que ver, en este renacimiento, la llegada de dos cantantes que se posicionaron rápidamente como las mejores de todos los tiempos (según algunos críticos). Tal es el caso de Adele (Estados Unidos) y Amy Winehouse (Inglaterra).

Cada una con un estilo particular, pero que supieron estar en la cima de las listas internacionales durante tiempo prolongado. Rescatar, dentro de ambas cantantes, Rolling in the deep (Adele) y Back to Black (Amy Winehouse), canciones que han pasado a la cultura popular como íconos, no sólo del género del soul, sino de la música en general.

La calidad vocal

Otra de las consideraciones especiales que merece el género, es la dificultad de su canto. Es decir, no cualquiera puede ser cantante de soul. Y no cualquier cantante profesional puede hacerlo bien. Es un don, pareciera ser.

No podemos negar el parentesco que el género tiene con el góspel (propio de las iglesias afroamericanas); que comparten no sólo la profundidad de su contenido léxico, sino que comparten también la dificultad interpretativa, que a oídos de los consumidores de contenido, se transforma en una calidad auditiva muy alta.

¿Consolidación o declive?

Con la muerte de Winehouse, el soul pareció entrar en un letargo prolongado. De hecho, muchos acusaban que de nuevo se volvería al promedio de audiencia que tenía antes de la irrupción del álbum Back to Black (2007).

Sin embargo, todo está por verse. Los oyentes se han encontrado con un género tan rico al que simplemente no quieren dejar escapar como agua entre los dedos. Las discográficas, entre tanto, parecen haber encontrado otro foco interesante para explotar. ¿Veremos más voces gloriosas en el corto plazo?